La curva de tipos es una gráfica en la que se representa en el eje vertical la rentabilidad y en el horizontal los distintos plazos de los bonos (deuda de los Estados). El eje vertical es dinero y el horizontal plazos.  Hay que tener en cuenta en cuenta que precio y rentabilidad en los bonos son variables con una relación inversa, es decir, una subida de rentabilidad implica una bajada de precios en los bonos.

Lo normal en una economía sana es que los bonos a largo plazo sean más rentables que los bonos a corto plazo, ya que en el largo plazo hay mayor incertidumbre. En el momento en que la deuda de corto plazo comienza a elevarse ya sea por subida de tipos de interés de corto plazo o desconfianza de los inversores, la curva de tipos puede llegar a aplanarse e incluso a invertirse.

La consecuencia de una inversión en la curva de tipos, suele ser falta de liquidez, caída de valores pequeños y medianos y posterior fin del mercado alcista en todas las bolsas del mundo. Esta falta de liquidez no se produce de un día para otro, sino que suele ocurrir en un plazo de 3 a 18 meses desde el inicio de la inversión de la curva de tipos, por lo que si se produce habrá que estar alerta pero no precipitarse en salir corriendo del mercado.

La curva de tipos se puede consultar en la página de stockcharts.com